¡Por fin es viernes! Creo que todos vamos a agradecer el fin de semana... Yo voy a intentar desconectar del cole. Quería ir esta tarde para terminar de montar el aula, pero va a estar cerrado y es imposible. Otro impedimento más. Pero como no está en mi mano, paz y relax. Que hoy ha sido un día agotador.
Simba ha entrado llorando y por fin me he ido sin llorar. Ha pasado bien la mañana, incluso ha dormido, aunque creo que eso es más porque está algo pachucho que por otra cosa, pues es muy mal durmiente fuera de casa, ¡imaginad en la guardería! Y no sólo no me he podido escapar a verlo, sino que encima me he tenido que quedar una hora más, una hora más tarde en casa. El panorama, cuando he llegado, era éste: Simba con la cara llena de papilla, un abuelo con cara de circunstancias y una abuela a punto de llorar. No quería comer. Quizá porque no estaba yo, quizá porque está rarito, o por los dientes (¡qué socorrido, 10 meses atribuyendo cosas a los dientes y no tiene ninguno!), o por la guardería, que los trastoca y empiezan a no querer comer o dormir. El caso es que conmigo tampoco ha querido comer. He pasado directamente al postre y el morrudo sí que lo ha querido. Dos yogures en la tripa. A ver mañana que tendremos el día más "normal".
Hoy he conocido a la mamá de "Pizpi". La llamaré así porque me ha parecido muy pizpireta. Es una niña con necesidades educativas especiales (acnee) que tendré en clase. Con problemas motores, de momento, pendiente de más estudios. La niña es una monada, pero quien me ha llegado al alma ha sido su mami. Ha llorado tanto que casi no me ha contado nada, ni yo a ella. "No imaginaba que esto podía pasar". ¡La entiendo tanto! Creo que ninguna mamá piensa en que su hijo vaya a tener problemas, y es un mazazo gordo cuando te lo dicen, en su caso a los 9 meses. Además, son de fuera, no tienen familia que les apoye. "Yo la veo bien, pero me dicen todos que no está bien". ¿Y qué le dices? ¿Que al menos camina? Eso no es un consuelo para alguien que cree tener un bebé sano y a quien le dicen un día que algo no va bien. He intentado que se calmara, que estuviera tranquila, le he dicho que estábamos para ayudarla, para sacar a la niña para adelante, que estábamos por ella. Y mientras Pizpi me ha "sembrao" el suelo de juguetes varios... tomates, triángulos, jirafas... Ahí se han quedado, ahí estarán el lunes.
¡Buen fin de semana!
Simba ha entrado llorando y por fin me he ido sin llorar. Ha pasado bien la mañana, incluso ha dormido, aunque creo que eso es más porque está algo pachucho que por otra cosa, pues es muy mal durmiente fuera de casa, ¡imaginad en la guardería! Y no sólo no me he podido escapar a verlo, sino que encima me he tenido que quedar una hora más, una hora más tarde en casa. El panorama, cuando he llegado, era éste: Simba con la cara llena de papilla, un abuelo con cara de circunstancias y una abuela a punto de llorar. No quería comer. Quizá porque no estaba yo, quizá porque está rarito, o por los dientes (¡qué socorrido, 10 meses atribuyendo cosas a los dientes y no tiene ninguno!), o por la guardería, que los trastoca y empiezan a no querer comer o dormir. El caso es que conmigo tampoco ha querido comer. He pasado directamente al postre y el morrudo sí que lo ha querido. Dos yogures en la tripa. A ver mañana que tendremos el día más "normal".
Hoy he conocido a la mamá de "Pizpi". La llamaré así porque me ha parecido muy pizpireta. Es una niña con necesidades educativas especiales (acnee) que tendré en clase. Con problemas motores, de momento, pendiente de más estudios. La niña es una monada, pero quien me ha llegado al alma ha sido su mami. Ha llorado tanto que casi no me ha contado nada, ni yo a ella. "No imaginaba que esto podía pasar". ¡La entiendo tanto! Creo que ninguna mamá piensa en que su hijo vaya a tener problemas, y es un mazazo gordo cuando te lo dicen, en su caso a los 9 meses. Además, son de fuera, no tienen familia que les apoye. "Yo la veo bien, pero me dicen todos que no está bien". ¿Y qué le dices? ¿Que al menos camina? Eso no es un consuelo para alguien que cree tener un bebé sano y a quien le dicen un día que algo no va bien. He intentado que se calmara, que estuviera tranquila, le he dicho que estábamos para ayudarla, para sacar a la niña para adelante, que estábamos por ella. Y mientras Pizpi me ha "sembrao" el suelo de juguetes varios... tomates, triángulos, jirafas... Ahí se han quedado, ahí estarán el lunes.
¡Buen fin de semana!
disfruta del fin de semana, a ver si simba en estos dias contigo en casa se pone un poco mejor, supongo que debe hacerse él tambien a la rutina.
ResponderSuprimirpor lo de pizpi... espero que la ayudeis a progresar mucho. estos casos a veces nos marcan demasiado.