Ya ha pasado la reunión. Es un alivio quitarse cosas de encima, aunque he de reconocer que ya no me pongo ni la mitad de nerviosa que me ponía al principio. ¡Estoy cogiendo tablas! Sólo faltaron un par de madres, a la primera reunión suelen venir prácticamente todas.
Tenía un guión proporcionado por el centro (para que todas digamos lo mismo, pero yo creo que ni así, ya sabéis, cada maestrillo tiene su librillo) con infinitos puntos a tratar. Yo me salté con premeditación el destinado a hablar sobre las características de la edad. Paso, ya saben ellas como son sus niños de 3 años, y si me pongo con generalidades y alguno no se encuentra en esos parámetros ya tenemos el lío montado. Aún así tuvimos lío. Os cuento.
Una mamá, secundada por otra, se quejó de que su hijo no bebe, que sale con la botellita casi llena. Que en casa bebían mucho y que si no les dejaba beber. Cara de póker. Les explico que sacan la bolsita a la hora del almuerzo y cuando volvemos del recreo, que fuera de esos momentos, el que pide agua va a por su botella sin ningún problema. Y me dicen que es que a sus hijos les da apuro pedir agua. Uno pase, pero el otro tiene morro como para pedir agua y más, ¿ya se está dejando engañar? Entonces empiezan a reconocer que ellas en casa les ofrecen agua muy a menudo... ¡Pero no voy a estar yo "nene, ¿quieres agua?" cada dos por tres! ¡Que la pidan! Poca sed tendrán cuando no lo hacen. Per o como una es conciliadora, se calla sus pensamientos y les dice que procurará recordarles que hay agua para beber...
Y la misma luego salta con que su hijo salió con los zapatos mojados de pisar un charco, que no los saquemos cuando hay charcos. Toma ya. Esto generó un debate entre ellas sobre si botas de agua sí o no, sobre si traer calzado de repuesto... Porque a lo de no salir al recreo por los charcos le contesté rotundamente que ni hablar. La cosa quedó en que le traería unos zapatos de repuesto, porque su niño, de todas todas, se iba a volver a meter en los charcos, sí o sí. Pues nada, que se meta. Yo lo pienso reñir, ella veo que no. Desde luego, comprendo la ilusión que les hace (y me hacía) meterse en los charcos, pero en el cole eso está "prohibido". En los recreo lluviosos las seños se ponen al lado de los charcos para que nadie se moje , y si el pisa-charcos en cuestión se encabezona en meterse lo tendremos que sentar un rato sin jugar.
El resto de mamás, muy bien. Con la típica mamá que todo lo pregunta y todo son dudas. Pero de buenas. Porque, volviendo de nuevo a las mamis-polémicas, lo malo no es lo que te dicen, sino cómo te lo dicen. Quizá se crean que así voy a estar más pendiente de sus hijos. Y así es. Pero no con la naturalidad y la espontaneidad con la que me ocupo de los otros. Pues ya sé que estoy "vigilada", que cuando salgan por la puerta examinarán su botellín de agua y quizá me lleve un suspenso en "dar de beber".
Tenía un guión proporcionado por el centro (para que todas digamos lo mismo, pero yo creo que ni así, ya sabéis, cada maestrillo tiene su librillo) con infinitos puntos a tratar. Yo me salté con premeditación el destinado a hablar sobre las características de la edad. Paso, ya saben ellas como son sus niños de 3 años, y si me pongo con generalidades y alguno no se encuentra en esos parámetros ya tenemos el lío montado. Aún así tuvimos lío. Os cuento.
Una mamá, secundada por otra, se quejó de que su hijo no bebe, que sale con la botellita casi llena. Que en casa bebían mucho y que si no les dejaba beber. Cara de póker. Les explico que sacan la bolsita a la hora del almuerzo y cuando volvemos del recreo, que fuera de esos momentos, el que pide agua va a por su botella sin ningún problema. Y me dicen que es que a sus hijos les da apuro pedir agua. Uno pase, pero el otro tiene morro como para pedir agua y más, ¿ya se está dejando engañar? Entonces empiezan a reconocer que ellas en casa les ofrecen agua muy a menudo... ¡Pero no voy a estar yo "nene, ¿quieres agua?" cada dos por tres! ¡Que la pidan! Poca sed tendrán cuando no lo hacen. Per o como una es conciliadora, se calla sus pensamientos y les dice que procurará recordarles que hay agua para beber...
Y la misma luego salta con que su hijo salió con los zapatos mojados de pisar un charco, que no los saquemos cuando hay charcos. Toma ya. Esto generó un debate entre ellas sobre si botas de agua sí o no, sobre si traer calzado de repuesto... Porque a lo de no salir al recreo por los charcos le contesté rotundamente que ni hablar. La cosa quedó en que le traería unos zapatos de repuesto, porque su niño, de todas todas, se iba a volver a meter en los charcos, sí o sí. Pues nada, que se meta. Yo lo pienso reñir, ella veo que no. Desde luego, comprendo la ilusión que les hace (y me hacía) meterse en los charcos, pero en el cole eso está "prohibido". En los recreo lluviosos las seños se ponen al lado de los charcos para que nadie se moje , y si el pisa-charcos en cuestión se encabezona en meterse lo tendremos que sentar un rato sin jugar.
El resto de mamás, muy bien. Con la típica mamá que todo lo pregunta y todo son dudas. Pero de buenas. Porque, volviendo de nuevo a las mamis-polémicas, lo malo no es lo que te dicen, sino cómo te lo dicen. Quizá se crean que así voy a estar más pendiente de sus hijos. Y así es. Pero no con la naturalidad y la espontaneidad con la que me ocupo de los otros. Pues ya sé que estoy "vigilada", que cuando salgan por la puerta examinarán su botellín de agua y quizá me lleve un suspenso en "dar de beber".
q bien sarabi! una cosa menos.
ResponderSuprimirrealmente hay padres q no sabes muy bien por donde pillarles... q facil es decir q si su hijo hace tal o cual cosa, para justificar algo q en realidad hacen ellos, cuando el niño es pequeño. q morro! en fin! de esos te encontraras a montones.
Las reuniones de padres son muchas veces infumables....La verdad es que tenéis que tener mucha paciencia....y dirigir el tema contra viento y marea. Cada vez me pone más nerviosa que en una reunión para 50 ó 100 padres siempre tenga que salir alguien con sus problemas personales y parar toda la reunión (a veces con unas chorraditas...). Los problemas personales se tratan en privado, las reuniones creo yo, son para tratar temas de interés COMÚN y de tu hijo como miembro de un colectivo....
ResponderSuprimirUn saludo y paciencia con algunas mamás!
Bueno como dice Manjolita, una cosa menos, y ¡vaya cosa!. Mi marido estuvo el otro día en la de nuestro peque y la verdad, aluciné con cosas que contaba, como dice Amalia es una reunión general y hay gente que no acaba de coger el concepto. Por otro lado, con los niños de 3 años y acostumbrados (los papás) a la guarde, donde te detallan todo bastante a través de la agenda, por lo menos en la mía, creo que también hay un período de adaptación para nosotros, supongo que tienes que tener casi más paciencia con los padres que con los hijos...
ResponderSuprimir¿porque reunión de madres? ¿y los padres? ¿no están invitados? ¿o en tu cole no van a las reuniones? qué cosas!
ResponderSuprimir¡Hola y gracias por vuestros comentarios!
ResponderSuprimirChelo, algún padre sí que vino, y solito, pero por desgracia las que vienen a todo son las madres. En mi propio caso, fui yo la que acudió a la reunión de la guardería porque a Mufasa no le daba la gana, es más, fui yo la que se pateó varias guarderías y fui yo la que eligió... ¡Pero que conste que en la convocatoria nos dirigimos a los "padres" (a los 2, se entiende)!
Marta, sí que se debe notar el cambio. No es lo mismo, claro. También es verdad que en la guardería muchos niños aún no hablan para contar las cosas, y cuando llegan al cole la mayoría sabe contar lo que le ha pasado o lo que ha hecho.
Sí, Amalia, tienes razón. Pero lo que hacen estas madres es escudarse en el interés general... Si su niño no bebe igual los demás tienen el mismo problema, y si hay charcos es un problema de todos (aunque una mamá muy graciosamente le dijo que su hija nunca se metería en un charco).
Miss Manjolita, a ver cómo va la cosa, estoy segura de que al menos esa mamá se pasará el curso con tonterías. Ya me avisó la jefa de estudios de que allí las mamás solían ser muy delicadas.
hola sarabi, desde luego teneis que tener paciencia con nosotras, a veces no nos damos cuenta de que andamos rozando lo personal. Pero tengo que decirte que ayer la profesora de montse al verme en la puerta me comentó, bueno mami ya que estas ya por aqui, cuando puedas quedamos para hablar de montse... y desde ese ayer estoy cagada. No se si es para bien o para mal, porque al decirme cuando yo pueda veo que no es urgente... pero supongo, que nos ponemos nerviosas en las reuniones las mamas tambien, de alli que seamos preguntonas.
ResponderSuprimirun beso
TIENES UN REGALITO EN MI BLOG MAMI!
ResponderSuprimirun besote
Si lidiar con veintitantas criaturas es difícil, lo de las madres es de campeonato. Les piden a las maestras lo que ellas / nosotros no somos capaces de hacer en casa. Que no pisen los charcos, pero si eso es imposible.
ResponderSuprimirY respecto a lo que dice Chelo, yo he asistido a reuniones de esas en las que era el único padre.