Lo cierto es que Simba quiere a sus abuelos, especialmente al yayo. Y eso me hace feliz. Yo también quería mucho a mi abuela, aunque con más mérito que mi niño, pues la quería aunque no me comprara chuches ni churros, aunque no dedicara el 100% de su tiempo a jugar conmigo.
Mi abuela se quedó ciega. La recuerdo en el sofá, con la gata encima de sus piernas, contándonos lo que veía. Cuando tenía las manos frías, me las cogía y no me soltaba hasta que entraba en calor. A veces bailábamos sin música. Me contaba cómo eran de pequeñas mi madre y mi tía. Me reñía y se enfadaba conmigo. Pero era su preferida de las 4, lo sé.
Os presento este cuento precioso para compensar lo de ayer: Abuelos, de Chema Heras.
Mi abuela se quedó ciega. La recuerdo en el sofá, con la gata encima de sus piernas, contándonos lo que veía. Cuando tenía las manos frías, me las cogía y no me soltaba hasta que entraba en calor. A veces bailábamos sin música. Me contaba cómo eran de pequeñas mi madre y mi tía. Me reñía y se enfadaba conmigo. Pero era su preferida de las 4, lo sé.
Os presento este cuento precioso para compensar lo de ayer: Abuelos, de Chema Heras.

Una tarde de primavera estaba el abuelo regando en la huerta cuando vio llegar un coche que anunciaba: ¡Ésta noche habrá fiesta en la Plaza del pueblo!
¡Venid todos a bailar con los mejores músicos del país! -¿Has oído, Manuela? ¡Ésta noche tenemos baile!
-Sí, Manuel; pero yo no voy. Ya no soy una niña par andar de fiesta en fiesta.
El abuelo no dijo nada.
Miró al sol, que estaba a punto de esconderse en el horizonte, y se agachó a por una margarita que crecía entre la hierba.
Después se fue a donde estaba la abuela, le dio la flor y dijo:
-Pero tú eres muy bonita, Manuela. ¡Eres tan bonita como el sol!
¡Y hasta aquí puedo leer!
Buen fin de semana a todos...
qué bonito recuerdo de tu abuela :-)
ResponderSuprimirEl libro lo buscaré, tiene muy buena pinta
Un besote,
Qué bonito!!! Yo tengo suerte de tener todavía a mi abuelo preferido vivo, es una gozada que te cuente historias que ahora, como adulta entiendes mucho mejor. A veces pienso en la pena que me va a dar el día que ya no esté, por eso intento disfrutar al máximo del tiempo con él. Un beso enorme
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